Dear Sisters and Partners-in-Mission,

On July 7th we celebrate the 75th Anniversary of Mother Cabrini’s canonization.  Saint, lover of Christ, businesswomen, entrepreneur, advocate for the vulnerable, audacious, servant, educator, hard worker, mother… St. Frances Xavier Cabrini, lived prophetically, a woman beyond her time, human and humanizing, and until today a beacon of hope and life.  She gave her all to bring the love of Christ to the ends of the earth.  I encourage each of us, individually and collectively, as we celebrate this hallmark anniversary, to reflect on the past years of our personal affiliation with the MSC.  As sisters and lay in partnership, you have been light and salt, continuing her legacy. When did you hear your vocational calling? What drew you to be a Sister or to apply for your position in partnership with the MSC?  What about Mother Cabrini continues to inspire you today? 

Now more than ever the world needs courageous bearers of God’s love to audaciously and intelligently confront the injustices, ills, and challenges of our time. This past quarter is not an exception.  The pandemic continues to rage in various parts of the globe. We celebrate that the great majority of our Sisters are vaccinated as are others in our Cabrini World. While on the world level some have managed to be vaccinated, with many high-income countries having vaccinated more than 50% of their population, only 0.9% of individuals in low-income countries had received one dose by June 30, 2021. We think of the devastating effects of the pandemic especially on countries where we serve, like Brazil and Argentina. Political unrest continues in Nicaragua, Ethiopia, and now Eswatini.  The effects of global warming and climate change are devastating our common home, as can be seen by the deadly heat wave experienced in Northern America. 2020 was the hottest recorded year in history. These realities inevitably have the greatest impact on the most vulnerable of our societies.

       Thank you to those of you who faithfully continue to provide services despite all the hardships you are facing. Your presence and actions are evidence that love is alive and active. Whether through our sponsored ministries, our emerging ministries, our pastoral care, or our Sisters’ communities, know that as we act locally we should continue to think globally.  All of our actions and voices together help advocate for and shape our response to the biggest crises of our times.

Looking forward to the next 75 years and the legacy that we will leave future generations, the Extended Council is actively reviewing our sponsored ministries according to the Chapter Mandates, and in a process about making recommendations for each one.  Let us continue to ask Mother Cabrini to pray for us, in our discernment, and daily in all we are asked to do. Pray and act so that we may respond effectively to the most pressing needs of our time.  While much has changed in the world the past 75 years, what we hold to is not an object or an organization, but the mission of spreading God’s love to all the ends of the earth.

I also use this opportunity to thank everyone who contributed to the Mother’s Day gift for the Sisters, we were truly overwhelmed by your kindness, thank you for accompanying us.  As MSC we continue to grieve the loss of many of our Sisters in the past months, each one of them precious, and all of them carrying a piece of our history. They are exemplars, having dedicated their lives to the outworking of the charism like a golden tapestry on this earth.

Embodying Philippians 4.13, Mother Cabrini continually shows us that as we lay down our lives, so we truly can do all things through Christ who strengthens us.  In her words: “God has done it all, I have only been a spectator of God’s work.”  Letter 779  Volume 2 of the Letters written to Mons. Rota in Codogno, on 5.11.1896.  Let us continue to hold one another and the work of our ministries in prayer as we navigate through these times.

Yours in the Heart of Christ,

Sr. Barbara Staley, MSC

General Superior


Prot. S.G. – L. 061/2021

Queridas Hermanas y Laicos corresponsables,

El 7 de julio celebramos el 75º Aniversario de la canonización de la Madre Cabrini.  Santa, amante de Cristo, mujer de negocios, empresaria, defensora de los vulnerables, audaz, servidora, educadora, trabajadora, madre… Santa Francisca Javier Cabrini, vivió proféticamente, una mujer más allá de su tiempo, humana y humanizadora, y hasta hoy un faro de esperanza y vida.  Se entregó por completo para llevar el amor de Cristo a todos los confines de la tierra. Los animo a que cada uno de ustedes, individual y colectivamente, a celebrar este aniversario tan especial; reflexionemos sobre los últimos años de nuestra afiliación personal a las MSC.  Como Hermanas y Laicos corresponsables, hemos sido luz y sal, continuando Su legado. ¿Cuándo escuchaste tu llamada vocacional? ¿Qué te llevó a ser una Hermana o a solicitar este rol en colaboración con las MSC?  ¿Qué es lo que la Madre Cabrini sigue inspirando hoy en día? 

Ahora, más que nunca, el mundo necesita portadores valientes del amor de Dios que afronten con audacia e inteligencia las injusticias, los males y los desafíos de nuestro tiempo. Este último trimestre no ha sido una excepción.  La pandemia sigue haciendo estragos en varias partes del mundo. Nos alegramos de que la gran mayoría de nuestras Hermanas estén vacunadas, al igual que otras en nuestro Mundo Cabrini. A nivel mundial, algunos han conseguido vacunarse: en muchos países de renta alta, más del 50% de su población ha sido vacunada, mientras que sólo el 0,9% de los individuos de los países de renta baja han recibido una dosis a fecha de 30 de junio de 2021. Pensamos en los efectos devastadores de la pandemia, especialmente en los países donde servimos, como Brasil y Argentina. La inestabilidad política persiste en Nicaragua, Etiopía y ahora en Eswatini.  Los efectos del calentamiento global y el cambio climático están devastando nuestra casa común, como puede verse en la mortal ola de calor experimentada en América del Norte. El año 2020 ha sido el más tórrido de la historia. Estas realidades tienen inevitablemente el mayor impacto en los más vulnerables de nuestras sociedades.

Deseo agradecer a ustedes que continúan fielmente, a pesar de todas las dificultades que enfrentan prestando servicios. Su presencia y sus acciones son la prueba de que el amor está vivo y activo. Ya sea mediante nuestros ministerios patrocinados, nuestros ministerios emergentes, nuestra atención pastoral o nuestras comunidades de Hermanas, somos conscientes de que mientras actuamos localmente debemos seguir pensando globalmente.  Todas nuestras acciones y voces juntas ayudan a defender y dar forma a nuestra respuesta a las mayores crisis de nuestro tiempo.

De cara a los próximos 75 años y al legado que dejaremos a las generaciones futuras, el Consejo Ampliado está revisando activamente nuestros ministerios patrocinados de acuerdo con los Mandatos Capitulares, y en un proceso de hacer recomendaciones para cada uno de ellos.  Sigamos pidiendo a la Madre Cabrini que rece por nosotros, en nuestro discernimiento, y diariamente en todo lo que se nos pide. Oremos y actuemos para que podamos responder eficazmente a las necesidades más apremiantes de nuestro tiempo.  Aunque el mundo mucho ha cambiado en los últimos 75 años, lo que mantenemos no es un objeto o una organización, sino la misión de difundir el amor de Dios hasta los confines de la tierra.

También me gustaría aprovechar esta oportunidad para agradecer a todos los que contribuyeron al regalo del Día de la Madre para las Hermanas, realmente nos sentimos emocionadas por su amabilidad, gracias por acompañarnos.  Como MSC seguimos lamentando la pérdida de muchas de nuestras Hermanas en los últimos meses, cada una de ellas era preciosa, y todas llevaron consigo una pieza de nuestra historia. Son ejemplares, han dedicado su vida a la realización del carisma como un tapiz de oro en esta tierra.

Encarnando el pasaje de Filipenses 4.13, la Madre Cabrini nos muestra continuamente que, al entregar nuestra vida, podemos realmente hacer todas las cosas por medio de Cristo que nos fortalece.  En sus palabras: “Dios lo ha hecho todo, yo sólo he sido espectadora de la obra de Dios” – Carta 779, Volumen 2 de las Cartas escritas el 5.11.1896 a Mons. Rota en Codogno.   Sigamos sosteniéndonos los unos a los otros y el trabajo de nuestros ministerios en la oración mientras navegamos por estos tiempos.

Con ustedes en el corazón de Cristo,

Hna. Bárbara Staley, MSC

Superiora General


Carissime Sorelle e Collaboratori nella Missione,

Il 7 luglio celebriamo il 75° anniversario della canonizzazione di Madre Cabrini.  Santa, amante di Cristo, donna d’affari, imprenditrice, sostenitrice dei vulnerabili, coraggiosa, servitrice, educatrice, gran lavoratrice, madre… Santa Francesca Saverio Cabrini, visse profeticamente, una donna oltre il suo tempo, umana e umanizzante, e fino ad oggi un faro di speranza e di vita.  Ha dato tutta sé stessa per portare l’amore di Cristo fino ai confini della terra.  Incoraggio ognuno di noi, individualmente e collettivamente, nel celebrare questo storico anniversario, a riflettere sugli anni passati della nostra personale appartenenza alle MSC.  Come sorelle e collaboratori laici, siete stati la luce e il sale, continuando la sua eredità. Quando avete sentito la vostra chiamata vocazionale? Cosa vi ha spinto a farvi suore o a chiedere di diventare collaboratori delle MSC?  Cosa di Madre Cabrini continua a ispirarvi oggi? 

Ora più che mai il mondo ha bisogno di coraggiosi portatori dell’amore di Dio per affrontare con audacia e intelligenza le ingiustizie, i mali e le sfide del nostro tempo. Questo ultimo trimestre non ha fatto eccezione.  La pandemia continua a imperversare in varie parti del mondo. Ci rallegriamo per il fatto che la grande maggioranza delle nostre Sorelle sono vaccinate, così come altre nel nostro Mondo Cabriniano. al 30 giugno 2021, a livello mondiale molti paesi ad alto reddito sono riusciti a vaccinare più del 50% della loro popolazione, mentre nei paesi a basso reddito solo lo 0,9% degli individui ha ricevuto una dose. Pensiamo agli effetti devastanti della pandemia soprattutto per quanto riguarda i paesi dove operiamo, come il Brasile e l’Argentina. I disordini politici continuano in Nicaragua, in Etiopia e ora in Eswatini.  Gli effetti del riscaldamento globale e del cambiamento climatico stanno devastando la nostra casa comune, come si può vedere dall’ondata di calore mortale vissuta nel Nord America. Il 2020 è stato l’anno più caldo registrato nella storia. Queste realtà inesorabilmente hanno un impatto maggiore sui più vulnerabili delle nostre società.

Grazie a quelli di voi che continuano fedelmente a prestare servizi nonostante tutte le difficoltà da affrontare. La vostra presenza e le vostre azioni sono la prova che l’amore è vivo e attivo. Sia attraverso i nostri ministeri patrocinati, sia con i nostri ministeri nascenti, attraverso la nostra cura pastorale o le nostre comunità di suore, sappiate che mentre agiamo localmente dobbiamo continuare a pensare globalmente.  Tutte le nostre azioni e le nostre voci contribuiscono a sostenere e a modellare la nostra risposta alle più grandi crisi del nostro tempo.

Guardando ai prossimi 75 anni e all’eredità che lasceremo alle generazioni future, il Consiglio Esteso sta attivamente riesaminando i nostri ministeri patrocinati secondo i Mandati Capitolari, e sta formulando suggerimenti per ciascuno di essi.  Continuiamo a chiedere a Madre Cabrini di pregare per noi, nel nostro discernimento e quotidianamente in tutto ciò che ci viene chiesto di fare. Pregare e agire in modo da poter rispondere efficacemente ai bisogni più urgenti del nostro tempo.  Anche se molto è cambiato nel mondo negli ultimi 75 anni, ciò a cui teniamo non è un obiettivo o un’organizzazione, ma la missione di diffondere l’amore di Dio a tutti i confini della terra.

Colgo anche l’occasione per ringraziare tutti coloro che hanno contribuito al dono per le suore, in occasione della Festa della Mamma siamo stati veramente travolti dalla vostra gentilezza, grazie per averci accompagnato.  Come MSC ricordiamo ancora la perdita di molte delle nostre Sorelle negli ultimi mesi, ognuna di loro era preziosa e tutte erano custodi di un pezzo della nostra storia. Sono modelli che hanno dedicato la loro vita alla realizzazione del carisma come un arazzo d’oro su questa terra.

Facendo propria la frase di Filippesi 4,13, Madre Cabrini ci mostra continuamente che quando offriamo la nostra vita, possiamo veramente fare ogni cosa per mezzo di Cristo che ci rafforza.  Nelle sue parole: “Dio ha fatto tutto, io sono stata solo una spettatrice dell’opera di Dio”.  Lettera 779 Volume 2 delle Lettere scritte a mons. Rota a Codogno, il 5.11.1896. 

Continuiamo a pregare gli uni per gli altri e per il lavoro dei nostri ministeri nell’ attraversare questi momenti.

Nel Cuore di Cristo,

Sr. Barbara Staley, MSC

Superiora Generale


Queridas Irmãs e Parceiras/os em Missão,

No dia 7 de julho celebramos o 75º Aniversário da Canonização de Madre Cabrini.  Santa, apaixonada por Cristo, empresária, empreendedora, defensora dos vulneráveis, audaciosa, serva, educadora, trabalhadora, mãe.  St. Francisca Xavier Cabrini viveu profeticamente, uma mulher além de seu tempo, humana e humanizadora e ainda hoje, é um farol de esperança e vida.  Ela deu tudo de si para levar o amor de Cristo até os confins da terra. Encorajo cada uma/um de nós, individual e coletivamente, ao celebrar este aniversário marcante, a refletir sobre os últimos anos de nossa afiliação pessoal com as MSC. Como irmãs e leigas/os em parceria, vocês têm sido luz e sal, dando continuidade ao Seu legado? Quando você ouviu seu chamado vocacional? O que a atraiu a ser Irmã ou a se candidatar ao cargo em parceria com as MSC? Madre Cabrini realmente continua inspirando-a/o hoje?

Agora, mais do que nunca, o mundo precisa de corajosos portadores do amor de Deus para enfrentar de forma audaciosa e inteligente as injustiças, os males e os desafios de nosso tempo. Este último trimestre não é uma exceção. A pandemia continua se alastrando em várias partes do globo. Celebramos com gratidão pela grande maioria de nossas Irmãs terem sido vacinadas, assim como outras/os em nosso Mundo Cabriniano. Embora em nível mundial alguns tenham conseguido ser vacinados, como nos países de alta renda mais de 50% de sua população já tenha sido vacinada, nos países de baixa renda apenas 0,9% dos indivíduos receberam a primeira dose até 30 de junho de 2021. Pensemos nos efeitos devastadores da pandemia, especialmente nos países onde atuamos, como Brasil e Argentina. A agitação política continua na Nicarágua, Etiópia e agora em Eswatini. Os efeitos do aquecimento global e da mudança climática estão devastando nossa Casa Comum, como pode ser percebido pela onda de calor mortal experimentada na América do Norte. 2020 foi o ano mais quente registrado na história. Essas realidades têm inevitavelmente o maior impacto sobre as mais vulneráveis ​​de nossas sociedades.

 Obrigada àqueles que continuam fielmente a prestar serviços, apesar de todas as dificuldades enfrentadas. Sua presença e ações são evidências de que o amor está vivo e ativo. Quer seja por meio de nossas missões mantidas quer seja por nossas ações emergenciais, nosso cuidado pastoral ou pelas comunidades de nossas irmãs, saibam que ao agirmos localmente, devemos continuar a pensar globalmente. Todas as nossas ações e vozes juntas ajudam a defender e moldar nossa resposta às maiores crises de nossos tempos.

Olhando para os próximos 75 anos e o legado que deixaremos para as gerações futuras, o Conselho Ampliado está revendo ativamente nossas missões mantidas de acordo com os Mandatos do último Capítulo, em um processo de recomendações para cada uma. Continuemos a pedir à Madre Cabrini que interceda por nós, no nosso discernimento diário em tudo o que nos for pedido. Rezem e ajam para que possamos atender com eficácia às necessidades mais urgentes de nosso tempo. Embora muita coisa tenha mudado no mundo nos últimos 75 anos, o que defendemos não é um objeto ou uma organização, mas a missão de espalhar o amor de Deus até os confins de toda a terra.

Aproveito também para agradecer a todas/os que contribuíram com a homenagem do Dia das Mães para as Irmãs, ficamos verdadeiramente maravilhadas com sua gentileza e somos gratas por nos acompanhar. Como MSC, continuamos a lamentar a perda de muitas de nossas Irmãs nos últimos meses, cada uma é preciosa e todas construíram uma parte de nossa história. Elas são exemplos, tendo dedicado suas vidas à concretização do carisma como uma tapeçaria de ouro nesta terra.

Encarnando Filipenses 4.13, Madre Cabrini continuamente nos mostra que, ao darmos nossas vidas, nós ‘tudo podemos em Cristo que nos fortalece’. Em suas palavras: “Deus faz tudo, sou apenas uma espectadora da obra de Deus.” Carta 779, Volume 2, escrita ao Mons. Rota,  Codogno, em 5.11.1896.[n3]   Continuemos nos apoiando mutuamente bem como o trabalho de nossas missões em oração enquanto navegamos por esses tempos desafiadores.

No Coração de Cristo,

Ir. Barbara Staley, MSC

Superiora Geral


Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *