La Santa Madre y Nuestra Señora de Luján

Cada 8 de mayo la República Argentina Celebra la fiesta de su Patrona, Nuestra Señora de Luján.

En el año 1896 la Santa Madre se encontraba en Buenos Aires. Fue invitada entonces, a visitar el Santuario en ocasión de agradecer por parte de las autoridades gubernamentales, la solución pacífica de un conflicto limítrofe con Chile. Se extrañó la Santa Madre al presenciar en el Santuario un acto quasi político, con discursos e intercambios de banderas. Se apartó y buscó un momento de intimidad para confiarle a la Virgen la fundación del Colegio Santa Rosa y prometerle que antes departir del país, volvería a agradecerle. En los Viajes, la Madre vuelve con frecuencia a hablar de la Argentina y de Virgen de Luján:

“…yo me recogí en mí misma encomendando a la milagrosa imagen la fundación que estaba por hacer, prometiendo volver a darle las gracias antes de dejar Argentina, si todo iba bien. En realidad, el éxito superó cualquier expectativa y una semana antes de ponerme de nuevo en viaje, fui a cumplir mi promesa con gran consuelo para mí porque, mientras confiaba a María la Casa que iba a dejar, me parecía que aquella amada Madre, poderosa y milagrosa, me aseguraba su continua protección”.

Acompañaban a la Santa Madre en esa peregrinación, Sor Querubina Cíceri y Sor Margarita Pimentel, y ellas dejaron asentado en las Memorias del Colegio de Santa Rosa, aquello de lo que Francisca jamás habló, pero que ellas presenciaron:
“…dirigiéndose la Madre a cumplir una promesa hecha a la Virgen, en el Santuario de Luján, (…) se produjo una prueba evidente de cuán agradable fuera para la Santísima Virgen la obra que llevaba entre manos. Un haz de rayos luminosos que bajaba del cielo, la acompañó hasta indicarle el Santuario para desaparecer luego, dejando a la venerada Madre llena de celestial gozo”.
Y después de ensalzar a María como ella sabía hacerlo, ya en el viaje, termina diciéndoles a sus hijas:
“Invóquenla siempre pues ella hará que sus corazones sean dignos de la Misión; los purificará, los santificará y pondrá en ellos todas sus bellas virtudes y los fecundará con santas obras. Cuando se encuentren débiles, ella las reconfortará; cuando se sientan fuertes, ella las consolidará y cuando la imiten, ella las llevará a la perfección”.

(Cfr. Entre una y otra ola, de Buenos Aires a Barcelona, agosto de 1896)

Hits: 15

Leave a Comment

Il tuo indirizzo email non sarà pubblicato. I campi obbligatori sono contrassegnati *

*
*