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España

31 enero 2026

Boletín de enero del Colegio Cabrini de Madrid

Boletín de enero del Colegio Cabrini de Madrid

Infancia Misionera 2026 “Tu vida, una misión”

Cada comienzo de año nos encuentra todavía envueltos por la luz y la alegría que deja el tiempo de Navidad. En diciembre celebramos, con corazón agradecido, el gran misterio de un Dios que no se queda lejos, sino que viene a nuestra vida, se hace cercano, pequeño, niño, para caminar con nosotros. Su nacimiento vuelve a recordarnos que no estamos solos, que somos profundamente amados y que Él entra en nuestro mundo para transformarlo desde dentro. Esa presencia de Dios hecho Niño nos impulsa a mirar la vida con esperanza renovada. Y es desde esta gratitud que la Iglesia nos invita a vivir la Infancia Misionera 2026, cuyo lema —“Tu vida, una misión”— resuena como un llamado a descubrir que cada niño y niña es un regalo para el mundo, portador de un propósito, una luz y una responsabilidad. 

Dios confía en ti

 La Infancia Misionera no es simplemente una campaña anual; es una forma de comprender que Dios confía en la capacidad de los más pequeños para llevar alegría, paz y fe allí donde están. Jesús, que también fue niño, nos enseña que todos tenemos un papel precioso en la historia del amor de Dios. La misión no comienza cuando somos adultos: empieza hoy, en el corazón de la familia, en el colegio, entre los amigos. Cada gesto de bondad, cada palabra que anima, cada oración sencilla hecha con cariño es ya una misión en acción. Dios ha puesto en cada niño un don único que puede cambiar la vida de otros, incluso de aquellos que viven lejos y que no conocemos.

“Tu vida, una misión”: un lema para caminar juntos

El lema de este año nos recuerda que la misión no es algo añadido, sino que forma parte de nuestra identidad. No se trata solo de hacer cosas, sino de ser lo que Dios soñó para nosotros: instrumentos de paz, sembradores de alegría, amigos de Jesús que ayudan a que más niños del mundo le conozcan y se sientan acompañados por Él. En un mundo donde muchos niños sufren pobreza, soledad o falta de oportunidades, la Infancia Misionera nos enseña a mirar más allá de nuestro entorno. Nos anima a compartir, a rezar por los demás y a colaborar para que todos los niños puedan vivir con dignidad y esperanza. Cada euro compartido, cada oración sincera y cada gesto solidario se convierte en un puente de amor que llega a rincones donde la luz de la esperanza parece más débil. 

Ser misionero desde lo cotidiano

 La misión comienza en las pequeñas cosas: ayudar en casa, acoger a quien se siente solo en el colegio, colaborar en la parroquia, cuidar la creación, agradecer a Dios cada día por los regalos que nos da… Todas estas acciones, vividas con amor, hacen que nuestra vida sea verdaderamente misionera. Así, cada niño puede responder al llamado de Jesús diciendo: “Aquí estoy, Señor. Mi vida es tuya. Haz de ella una misión de amor.”

La misión que se comparte en comunidad

En el colegio Cabrini, esta llamada se vive de forma especial. Cada gesto de ayuda, cada oración y cada muestra de cariño entre compañeros habla de un espíritu misionero que crece en comunidad. Y este camino compartido nos lleva, como cada año, a una de las celebraciones más significativas del mes de enero: el Acto por la Paz. Este año, bajo el lema “Tejiendo senderos de Paz”, nos reunimos toda la comunidad educativa en el patio para recordar que la paz no es algo abstracto, sino un trabajo diario que construimos entre todos. Tejer senderos de paz significa unir nuestras vidas como hilos que forman un tejido fuerte, multicolor y esperanzador.

Un gesto que acoge y envía: la imposición de pañoletas

Dentro del Acto por la Paz vivimos uno de los momentos más entrañables y simbólicos del curso: la bienvenida oficial a los niños de 3 años al colegio Cabrini. En esta celebración, los más pequeños reciben una pañoleta con el escudo del colegio, un signo de pertenencia, amistad y protección. Lo más bello es que esta pañoleta se la colocan los alumnos de 2º de Bachillerato, quienes están a punto de culminar su etapa escolar.

Este gesto reúne dos generaciones en un mismo abrazo: los que comienzan a descubrir qué significa formar parte de la familia Cabrini, y los que están a punto de abrir un nuevo capítulo de su vida.

Simboliza que en el Colegio Cabrini la misión se transmite, la vida se acompaña y la paz se construye juntos. Los mayores animan a los pequeños a crecer con ilusión; los pequeños recuerdan a los mayores la alegría de empezar.

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