En el Colegio Madre Cabrini de Rosario, Argentina, se llevó a cabo una actividad vespertina con las tres clases de niños de 5 años de ambos turnos, un encuentro diseñado para compartir, divertirse y seguir construyendo experiencias significativas en esta etapa tan especial de su trayectoria escolar. Porque cada encuentro que deja huella es también el fruto de una misión compartida, en la que educar significa acompañar, cuidar y sembrar esperanza.
Cambiamos de rutina! cuando el jardin se ilumina de noche, todo es pura magia.
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