La mañana del 15 de abril recibimos en la Curia General de Roma a seis de los 37 peregrinos procedentes del Santuario de Madre Cabrini en Colorado. Los recibieron la Superiora General, la Hna. Maria Eliane, y las dos Asistentes Generales presentes en Roma, la Hna. Gilda y la Hna. Patricia. 
Los seis peregrinos que llegaron de visita a la Curia General eran: JoAnn Seaman, directora ejecutiva del Santuario de Madre Cabrini en Colorado; Christopher La Bianco, director ejecutivo de la Fundación Misión Cabrini; un fraile y un sacerdote que se ocupan de la espiritualidad del Santuario, a saber, el Hno. John Lager, O.F.M., Cap. y Fr. Bob Fisher, y dos peregrinas encargadas de grabar vídeos y tomar fotos durante este viaje, Kyle Dyer y Julie Andrews. 
Como primera parada de la visita, observaron en la entrada de la Curia los retratos de todas las Superioras Generales, empezando por la Madre Cabrini.
A continuación, dedicamos un momento de oración ante la reliquia de la Madre Cabrini, en la capilla de la Curia situada en la planta baja. Este momento de recogimiento fue guiado por el Fr. John Lager. 
Al subir a la primera planta, pudieron apreciar la estatua de la Madre Cabrini llamada “El sueño de Cecchina”, que se encuentra en el jardín frente a la sala de reuniones de la Curia. 
Más tarde visitaron el archivo con la ayuda de nuestra archivista Francesca y de nuestra secretaria Claudia. Quedaron fascinados por los volúmenes y los escritos de la Madre Cabrini, que aún se conservan en perfecto estado en el archivo de la Curia. También apreciaron el gran trabajo que se está realizando en cuanto a la digitalización de algunos volúmenes con fines de conservación. 
A continuación, compartimos todos juntos el desayuno. Tras este momento de convivencia, nos dirigimos a Casa Cabrini, en la calle Sicilia, donde, en la iglesia del Santísimo Redentor y Santa Francesca Cabrini, se celebró la misa a las 12.30. Presidieron la celebración eucarística el Hno. John Lager, O.F.M., Cap., y el Hno. Bob Fisher. Al término de la celebración, los peregrinos rezaron ante la reliquia de la Madre Cabrini, conservada en una vitrina dentro de la iglesia. A continuación, almorzamos juntos en Casa Cabrini y luego ellos nos hicieron el regalo de compartir con nosotros lo que les había quedado de esta extraordinaria experiencia de peregrinación tras las huellas de la Madre Cabrini. ¡Qué bendición!
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