“I heartily recommend to you the novena to the Holy Spirit” – Mother Cabrini

My Dearest Daughters,

I heartily recommend to you the novena to the Holy Spirit. Make it with devotion and with suitable dispositions; such as, greater recollection, stricter silence, more prompt obedience, inalterable patience and generous charity. Make it with the Veni Creator and some prayers three times a day, imploring the effusion of the spirit of the Heart of Jesus on all so that after His coming we will have been changed into true and perfect religious. The triple prayers will be thus divided: one for yourself, one for all the Sisters and friends of the Institute and the other for me. I beg you in charity to make it with all your heart and I assure you that I shall endeavor to obtain for you the fruits of the spirit of your loving Jesus. Inebriated by His holy love you may then practice every virtue even the most arduous with sweetness and almost as a necessity of soul. Remember that your progress in perfection depends on how well you make this novena. Courage then! Find some little sacrifice to accompany your prayer: Real sacrifices you will find in the solid practice of those virtues that are difficult for you especially in the control of your judgement and self-love. In these days let us keep ourselves united with Christ in the tabernacle and with our Heavenly Mother who is our foundress and defender. Forward then; in spirit I am watching the one who is making the greatest effort and I am pleased with her, seeing the precious incense that rises from her heart to heaven and brings down on the Institute the choicest blessings.

Affectionately in C.J.

M. FRANC. SAV. CABRINI


Queridas hijas mías, (Hermanas de la casa de Milán).

(…)                                                                                                                                      

        Mucho les recomiendo la Novena del Espíritu Santo; háganla con especial devoción y con prácticas oportunas, como mayor recogimiento, observancia del silencio, obediencia inmediata, paciencia inalterable, caridad generosa. Háganla con el Veni Creator y alguna otra oración tres veces al día, implorando sobre ustedes toda la efusión del Espíritu del Corazón de Jesús de tal manera que, después de su venida, estén transformadas en auténticas y perfectas religiosas. Dividan así los tres momentos: una vez por ustedes; otra, por todas las Hermanas y por las personas cercanas al Instituto y otra por mí, que mucho lo necesito y se los pido por caridad: háganla por mí de corazón con la seguridad de que si mis oraciones son todas para ustedes, en esta novena pondré más fervor para obtenerles los dones y los frutos del Espíritu del Amable Corazón de Jesús de tal modo que, embriagadas del Santo Amor Divino puedan, en adelante, no encontrar más obstáculos para practicar las virtudes, aún las más difíciles, sino que por el contrario, sientan que se vuelven dulcísimas y una necesidad imperiosa para sus almas. Recuerden que del hecho de hacer bien esta novena depende, en gran parte, el progreso de ustedes en la perfección. Coraje entonces, para saber encontrar cualquier pequeño sacrificio y unirlo a la oración, y los verdaderos sacrificios encuéntrenlos en la práctica firme de aquellas virtudes que más les cuestan, especialmente los que respetan a sus opiniones y amor propio.

En estos días estamos especialmente unidas en el Santo Cenáculo, todas unidas, y en medio de nosotras, nuestra querida Mamá que es nuestra fundadora y defensora; Sean buenas entonces, yo estoy en espíritu observando quién hace los mayores esfuerzos y en ella me complazco viendo los preciosos perfumes que desde su corazón se elevan hacia el cielo, llamando las más necesarias y elegidas bendiciones sobre el Instituto.

(…)

Afectuosamente en el Corazón e Jesús

M.Francisca Javier Cabrini.

Codogno, (miércoles) 13 de mayo de 1885

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